
Todos estamos clasificados por tallas y nos gustan las cosas a nuestra propia medida.
Me he probado tantas prendas que ya perdí la cuenta.
Pero uno distingue cuando te enfrentas al atuendo adecuado, ese que te vuelve loco y que te clava, cual pincha agujas kitsh del sagrado corazón.
Una manga más larga, un puño mas corto, el tiro demasiado justo, pero igual de cómodo.
Camino por el centro, me rio, eso seduce.
El aire se corta con tijeras, pero el cielo junta y pega pedazos de distintos generos, con múltiples colores y texturas.
La necesidad sigue intacta, una vez puesta, la prenda se convierte en una más entre muchas,
¿Como volver a reinvertarla, cómo volver a reciclarla?
Facil y no me da miedo... es cosa de pura imaginación y un trabajo concentrado, esmerado, pausado, acucioso, detallista, metódico, pero sin perder la soltura, la frescura, la ingenuidad de una nueva relación.
Vivir esta de moda, deja de la lado lo small y pásalo extra large.
Un pequeño remember de lo ultimo que relei de Pablo, el neruda inspirador que redescubro cada dia.
Salud.

